VIVIR SOLA A MIS 23
Hace un año me encontraba iniciando las prácticas de la universidad en una de las empresas más reconocidas en el país, la Nacional de Chocolates, el sueño de un niño que creció con las burbujas de arequipe y las Jumbo en Colombia… Y claramente yo me sentía como en la famosa fábrica de Willy Wonka.
Nunca imagine que el siguiente
año me encontraría en una posición tan diferente a la Camila de hace
simplemente unos meses, dado que rápidamente las responsabilidades y los grados
llegaron como una avalancha... y en un abrir y cerrar de ojos me encontraba lejos
de mi familia, viviendo sola y en un cargo fijo.
Ha sido para mí una linda
chocoaventura a la que me le medí sin miedo, pues siento que vivir sola implica
bastante libertad y a la vez un crecimiento personal que no quería perderme; te
das cuenta en el día a día de lo más vital y comienzas a conocerte mucho más de
lo que creías, pues esa “soledad” te demuestra que la mejor compañía siempre serás tú mismo.
Claramente… Todos los días no son
fáciles, hay momentos en que extrañas a tu familia, amigos y en mi caso mi
gato, sin embargo, siempre he sido creyente que todo en la vida sucede por alguna razón, para aprender, para sanar,
para crecer o simplemente para hacer un stop e ir con más calma en el día a
día.
En este momento de la vida, compras un
apartamento, pagas un arriendo, pagas impuestos, pagas servicios, haces oficio
voluntariamente, creas proyectos con personas del doble de tu edad, trabajas un
domingo o festivo, te enfocas en tu salud mucho más, cocinas y
eres el único responsable de tu felicidad y bienestar… todo esto suena sencillo
cuando ya lo haces, cuando el mismo tiempo te convirtió en el adulto que hoy en
día eres y lees este párrafo, pero para otras personas es simplemente un paso
que aún no han dado y está bien, porque
el tiempo de cada persona es diferente.
Recomiendo profundamente que en
un momento de sus vidas tengan esta
experiencia, saca lo más creativo de tu ser, te ofrece la oportunidad de
desarrollar un equilibrio interior, te permite apreciar muchísimo más la
compañía de las demás personas y lo más genial… Te vuelve una máquina de sueños, para seguir creciendo.
Por: Maria Camila Restrepo Cadavid
Comentarios
Publicar un comentario