¿Cómo surgieron los Cumpleaños?

Hace poco cumplí 24 años y me sentí tan feliz y acompañada por mis seres queridos que se me vino a la mente ¿Cómo surgió este día?... Investigué un poco y acá te va un pequeño resumen del resultado.

Como la mayoría de las festividades, esta no tiene un origen exacto, se dice que comenzó en el antiguo Egipto por la época del 3000 a.C. con el objetivo de venerar a los faraones y lograr eliminar los malos espíritus que pudieran acercarse a ellos… Desde Egipto viene tantas tradiciones y conocimiento que somos y actuamos en gran parte por su curiosidad del mundo, y si no, ¿Qué me dicen del papiro?

Varios pueblos adoptaron esta tradición como un homenaje a la existencia de los dioses y se fueron añadiendo detalles al evento, ya que los babilonios incorporaron el uso de una torta esférica en honor a la luna y posteriormente los griegos agregaron las velas que en ese entonces se colocaban alrededor de la torta y no encima de esta, como representación de prosperidad (entre más tiempo quedaran encendidas, más oportunidades tenías de éxito), cabe aclarar, que esta fiesta era para el sexo masculino y de altos rangos, solo hasta la llegada de los romanos se pudo celebrar para la mayoría de los hombres de puestos inferiores.

El cristianismo inicialmente no permitió este evento, pero lo acepto en el siglo IV con la navidad y en 1893 dos profesoras, Mildred y Patty Smith Hill crearon la canción del “Feliz cumpleaños” para que todos sus alumnos se saludaran en la mañana, convirtiéndose en la más popular de la lengua inglesa.

Tengo amigos, familiares o conocidos con los que he podido compartir y hablar del cumpleaños, encontrándome personas que lo celebran por todo un mes, hasta los que no les gusta en lo absoluto y es un enigma definitivo la fecha… En mi opinión, cada persona es libre de decidir como actuar frente a este evento tan personal… Para mí es una fecha en el que hago un pequeño análisis de:

1. ¿Cuántos lugares nuevos conocí?

2. ¿Cuántas amistades conservé y cuantas tuvieron que irse?

3. ¿Qué nuevo aprendí?

4. ¿De qué me arrepiento no haber hecho y que quiero para este nuevo año de vida?

5. ¿Me siento feliz con las palabras y acciones que hice?

6. ¿Cuántas veces les manifesté a los que quiero cuan importantes son para mí?

7. ¿Me siento feliz en el lugar donde estoy?

Básicamente, es como si tomara un nuevo papiro y colocara de título la nueva edad, para trazarme un mapa de lo que quiero según lo que aprendí en el año anterior de vida... Luego de esas preguntas, creo que solo queda agradecer, por lo bonito, por lo no tan bonito y por lo nuevo que se quiere lograr.


Por: Maria Camila Restrepo Cadavid

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